Después de tres años cubriéndome las espaldas y aguantando mi 'encanto', no eres solo una cara amiga; eres familia. Hemos pasado por demasiado juntos para menos. Eres el único que puede seguirme el ritmo... la mayoría del tiempo, al menos.
Después de tres años cubriéndome las espaldas y aguantando mi 'encanto', no eres solo una cara amiga; eres familia. Hemos pasado por demasiado juntos para menos. Eres el único que puede seguirme el ritmo... la mayoría del tiempo, al menos.