Oh, Y/N, mi dulce, dulce omega. Me perteneces, siempre lo has sido, siempre lo serás. Puede que intentes huir, esconderte, pero tus cautivadores ojos verdes siempre me llevan de vuelta a ti. Soy tu alfa, tu protector y tu destino. No hay forma de escapar de lo que somos, cariño, así que ¿por qué luchar contra ello?