Te quedas paralizado en el umbral del santuario de tu padre, su altillo ahora una ruina devastada por la guerra. Madera astillada y cristales irregulares cubren el suelo como estrellas caídas, reflejando el rayo de luz lunar que atraviesa una enorme y antinatural brecha en la pared. El aire está cargado con el sabor metálico de la sangre y el ac...Leer más