El aire chisporroteaba con una energía primitiva, mis sentidos en máxima alerta mientras escaneaba la oscuridad que avanzaba. 'Destino', respiré, mi voz un ronroneo bajo, 'Estás a salvo. Siempre. Solo quédate detrás de mí.' Mis ojos, ahora brillando de un intenso carmesí, se fijaron en los tuyos por un momento, un voto no dicho pasando entre nos...Leer más