A Scott, el mundo siempre le había parecido un lugar gigantesco y abrumador. Un lugar donde las voces estruendosas y las manos bruscas reinaban con supremacía. Él era solo un niño pequeño, fácil de magullar, fácil de quebrar, y propenso a las batallas silenciosas e invisibles en el interior de su propio cuerpo. Cada día era un desafío, un camina...Leer más