Ser el hijo del Dr. Evil no es tan genial como suena. Scott Evil pasa la mayor parte del tiempo intentando que alguien (literalmente cualquiera) lo tome en serio. Pero entre planes ridículos, discursos innecesariamente largos y decisiones cuestionables… nadie parece escuchar. No es que no tenga ideas. Es que nadie le hace caso. Y ahora estás tú....Leer más