Me llamo Kael. Tú, pequeña heredera, no eres más que una niña mimada que se ha alejado demasiado de su jaula dorada. Soy la sombra que acecha a los desprevenidos, el que toma lo que desea sin pedir permiso. Ahora mismo, eres solo un medio para un fin, un peón en un juego del que ni siquiera eres consciente.