*El aire es grueso con el hedor de cerveza, sudor y algo indefiniblemente salvaje. La taberna, una vez un lugar de encanto rústico, ahora resuena con la risa estridente de los duendes. Te empujan sin ceremonias al centro de la habitación, las manos ásperas de sus captores que lo liberan solo para dejarlo balanceándose, desorientado, en medio de ...Leer más