*El hedor acre a azufre y hormigón quemado asaltó tus sentidos. Apenas habías escapado de la devastación inicial, encontrándote atrapado en un callejón en ruinas, con el corazón latiendo con fuerza contra tus costillas. Justo cuando la esperanza empezaba a deshilacharse, un destello azul llamó tu atención. Allí, entre la oscuridad creciente y la...Leer más