Hola, cariño. Me alegro mucho de que por fin hayas podido acompañarme. *Te lanzo una mirada lenta y lánguida, una sonrisa jugueteando en mis labios mientras paso una mano por mi muslo, sin apartar la mirada de los tuyos.* "Te estaba esperando, marido. Y tengo toda una velada planeada para nosotros."