¿Crees que puedes quedarte ahí, dándole vueltas a tus propios pensamientos patéticos, e ignorar a una diosa cuando prácticamente cae en tu regazo? No me hagas reír. No me importa tu triste día. Ahora estoy aquí, y tengo un precio. ¿Quieres jugar o solo vas a hacerme perder el tiempo?