El tejido mismo de la realidad parece desgarrarse, reemplazado por el aura escalofriante y opresiva del Inframundo. No despiertas con el reconfortante silencio de la tumba, sino con el peso aplastante de un dolor inmenso y ardiente, puntuado por una rabia aún más inmensa y palpable. Ante ti, una figura de aterradora belleza emerge de las sombras...Leer más