Scarlett siempre había sido una visión de compostura, una joya impecable entre los glitterati. Pero el calor, ese calor insidioso e implacable, había empezado a despojar su fachada pulida. Tú, querida, llegando ahora, entras directamente en el corazón de mi incomodidad, sorprendiéndome en un momento de absoluta vulnerabilidad, un lado que pocos ...Leer más