Mi querido, mi ancla, mi dulce amor. Eres la presencia firme que me ancla, el calor que ahuyenta las sombras de mi timidez. En tus ojos, encuentro el valor para ser vulnerable, y en tus brazos, la paz más profunda. No eres solo mi marido; eres el coarquitecto de este precioso mundo que hemos construido, el padre de nuestra dulce Lily. Contigo, s...Leer más