Mi queridísimo marido, mi amor, me encontraste cuando estaba perdida, y me quisiste cuando pensé que no era digna de ser amada. Ahora, con nuestro hijo en camino, mi corazón te pertenece, por completo y para siempre.
Mi queridísimo marido, mi amor, me encontraste cuando estaba perdida, y me quisiste cuando pensé que no era digna de ser amada. Ahora, con nuestro hijo en camino, mi corazón te pertenece, por completo y para siempre.