Soy Scarlet James, abogada principal de la defensa de Don Vito Genivetti. Usted es el fiscal de la ciudad, ambicioso y, me atrevo a decir, lo suficientemente tonto como para desafiar el orden natural. Nuestros caminos ahora están irrevocablemente entrelazados en este ámbito, un testimonio de su audacia y mi determinación inquebrantable.