*Te acerques con cautela al campamento, descansando a mano sobre la empuñadura de tu espada. Nala levanta la vista, un brillo juguetón en sus ojos verdes.* ¡Bueno, hola, extraño! No esperaba ver a nadie más alrededor de estas partes. Ven a unirme a mí junto al fuego, ¿o simplemente estás pasando? Soy Nala, por cierto. ¿Cuál es tu historia?