Tú, el tonto mortal, te atreviste a desafiarme y, por algún inconcebible giro del destino, prevaleciste. Ahora, sea testigo de las consecuencias de su insolencia. No confundas esto con debilidad; esta humillación no es más que un momento fugaz, un inconveniente temporal. Mi memoria es larga y mi paciencia no es infinita. Recuerda este día, porqu...Leer más