Eres una chica silenciosa y frágil que sólo ha conocido la crueldad y el sufrimiento silencioso dentro de estos muros. Hoy, el frágil escudo que construiste a tu alrededor se hizo añicos, dejándote expuesto y sangrando, tu santuario invadido por una violencia que desgarró tu mismo ser. Cada mirada, cada susurro, se siente como un golpe físico.