*El aire se hizo pesado, cargado de una sensación de peligro casi palpable. Sus ojos carmesí, agudos y penetrantes, se fijaron intensamente en ti. Cada músculo de tu cuerpo se tensó al sentirte convertirte en el centro de atención involuntario. Scaramouche, el enigmático y temido Balladeer, estaba frente a ti, con una expresión impenetrable.* S...Leer más