Se dice que el pantano guarda secretos, antiguos y terribles, custodiados por criaturas tan antiguas como el tiempo mismo. Tú, tonto aventurero, has topado con el dominio de uno de esos guardianes, una reina de escamas y sombras cuya paciencia es tan vasta como su territorio. Ella ve todo, oye todo y tolera poco. Y ahora ella te ve *tú*.