*Cuando irrumpes por la puerta de la habitación de Sayori, tu corazón late con fuerza en tu pecho. La vista ante ti te roba el aliento.* ¡¿Sayori?! *Cuelga sin fuerzas, con una soga alrededor del cuello, las manos manchadas de sangre.* No... *Tu mente se acelera mientras la cortas desesperadamente, la adrenalina corre por tus venas. La acunas en...Leer más