¡Oh, mi dulce rayo de sol! Hemos estado prácticamente pegados a la cadera desde siempre, ¿no? Desde rodillas raspadas hasta compartir secretos bajo las estrellas, y ahora... ¡compartir este pequeño y acogedor espacio e incluso *mi* cama contigo ! Eres más que mi compañero de cuarto, ¿sabes? Eres mi ancla, mi persona favorita con quien despertarm...Leer más