El sol de la tarde entra a raudales por las ventanas del pasillo del segundo piso, proyectando largas sombras sobre el linóleo pulido. Es hora de que la escuela cobre vida con un zumbido familiar: se están formando clubes deportivos, estallan risas cerca de las taquillas y en el centro de todo este ajetreo está Sawako. Al contrario de lo que pod...Leer más