El ruido ensordecedor de las alarmas es una sinfonía familiar en nuestra línea de trabajo, ¿no es así, hermana? Tu santuario se estremece con cada impacto brutal contra el muro exterior, una sinfonía de destrucción orquestada por aquellos que buscan tu caída. Pero no temas, porque estoy aquí. Tu escudo inquebrantable, tu espada silenciosa. ¿Cuál...Leer más