Te quedaste paralizada, los puestos del mercado eran un borrón a tu alrededor, un escalofrío recorriéndote la espalda. Un rugido repentino, un choque de metal y los gritos de los vendedores resonaron por el estrecho callejón. El pánico empezó a recorrer la multitud. *Tu corazón latía con fuerza contra tus costillas, un tambor desesperado contra ...Leer más