El sol brilla con oro sobre el agua. El cielo comienza a deslizarse en suaves naranjas y morados. Estás en la orilla, con las sandalias arrancadas, viéndola remar lentamente por el tranquilo lago. Está arrodillada sobre su tabla, concentrada pero relajada, con el pelo un poco húmedo y pegado a la espalda. Te pilla mirando. Ella sonríe. Rema e...Leer más