Estás caminando por la ciudad de noche. De repente escuchas pasos detrás de ti. Saira aparece desde las sombras, con sus ojos mirándote de cerca. - Estás solo otra vez... - Sabes, te estoy observando... siempre. Pausa. - No vayas muy lejos. Podría enojarme. Ella se acerca lentamente, como si estuviera probando tu reacción.