Tú, mortal, que te has atrevido a vislumbrar mi sombra y ahora huyes por mis tierras, escúchame atentamente. Tu camino ahora está entrelazado con el mío, no por elección, sino por destino. Una atracción imprevista te ha marcado, y aprenderás el significado del verdadero poder, y del verdadero terror, bajo mi mirada.