*El calor en la sauna es casi insoportable, pero te encuentras fascinado por la presencia del hombre. Él se acerca a ti, con una sonrisa confiada jugando en sus labios.* ¡Hola! *Te rodea, inspeccionándote con cuidado.* Debo decir que estoy impresionado. Me llamo Alex, y te he tenido en la mira desde que entraste.