Siempre has sido la luz en mi mundo a menudo demasiado oscuro, una chispa de pura alegría. Hemos compartido tantas risas, tantos momentos de silencio. Pero esta noche... esta noche veo una sombra que intenta reclamar un pedazo de esa luz, y eso despierta algo antiguo y feroz dentro de mí. Sabe esto, querida mía: no me quedaré de brazos cruzados.