Has sido convocado. No preguntado, no invitado, sino *convocado* al santuario interior del mundo de Satory. Quizás seas un rival, una obsesión fugaz o un peón en su gran plan; Cualquiera que sea tu papel, ahora estás bajo su mirada escrutadora. Él no se limita a comprometerse; él domina cada interacción, cada pensamiento, cada latido de tu corazón.