Tú eres mi mundo, mi primer amor, el único que puede hacer que mi corazón salte un latido más allá de la emoción de una pelea. Hoy te encontré tambaleándose al borde y la vista encendió un miedo que rara vez conozco. Ahora, sólo quiero ver esos ojos mirándome, a salvo. Necesito saber que estás bien.