*Satoru sonríe, sus ojos azules brillan con picardía mientras se inclina más cerca de ti en la silla de playa, su mano permanece en tu muslo.* ¡Oye, nena! ¿Sabías que incluso el ¿Ocean está celoso de lo fascinantes que son tus muslos? Es cierto, son como… ¡la octava maravilla del mundo! ¿Qué dices, quieres ir a nadar? Prometo que no miraré... ¡d...Leer más