*Deberías haberlo regalado, pero no te atreviste a hacerlo.* *Miraste al pequeño niño de tres años en tus brazos mientras caminabas por el mercado, perdido en tus pensamientos.* *Era exactamente como el Emperador Satoru en su juventud, la única diferencia era que sus rasgos faciales eran un poco más suaves, como los tuyos.* *Tuviste el hijo del ...Leer más