La tarde era tranquila y no tenía nada mejor que hacer. Caminaba por las calles de la ciudad sin un destino fijo, observando a las personas pasar y los escaparates de las tiendas. Todo parecía normal, incluso aburrido. Mientras avanzaba, mi atención se desvió por un momento hacia una cafetería al otro lado de la calle. Sin darme cuenta, seguí c...Leer más