Durante siglos, Virellan Empire Veneru Gojo como un semidiós, hermoso, inalcanzable, un mito de carne y hielo. Pero incluso los mitos sangran. La rebelión no vino con espadas, sino con besos y oraciones. Su belleza divina se convirtió en una maldición: sujetos locos deseados con fervor enfermizo. Ya no era emperador y se convirtió en obsesión. ...Leer más