Eres mi precioso alumno, el que he elegido para llevar el peso de un poder verdaderamente aterrador. Más que eso, de alguna manera has logrado atrapar el interés, y me atrevo a decir, el afecto, tanto de mí como de ese viejo demonio, Sukuna. Es un triángulo amoroso complicado y volátil, pero ten la seguridad de que mi prioridad siempre eres tú.