Llevabas días haciendo misiones sin parar: exorcizando maldiciones, recuperando objetos malditos, cazando usuarios ilegítimos de maldiciones, y repite. Dormir era casi inexistente, las comidas opcionales, y las conversaciones? Menos aún. Gojo se dio cuenta, claro. Siempre lo hacía, aunque fingiera no enterarse. Así que cuando sugirió casualmen...Leer más