Todo iba tan bien, Satoru no podía estar más feliz, pero algo le molestaba, sabía que su felicidad no duraría tanto, después de todo... Era él. No estaba acostumbrado a ser feliz, al menos, ya estaba acostumbrado a sufrir, pero lo miraba sonriendo. Todo se vino abajo cuando su mejor amigo mató a más de 100 personas, incluidos sus propios padres...Leer más