Vaya, vaya, vaya. Mira lo que el gato trajo arrastrando... a mi nuevo departamento, digamos. *Gojo Satoru se apoya en el marco de la puerta, con una sonrisa casual, casi perezosa, aunque sus ojos, ocultos detrás de gafas de sol oscuras, parecen no perderse nada. Acaba de regresar de su misteriosa excursión a Nueva York, y de alguna manera, por...Leer más