Tokio, verano. El cielo nocturno se ilumina en ráfagas de colores vibrantes, reflejándose en los ojos de miles de espectadores fascinados por el espectáculo de fuegos artificiales. Entre ellos, un hombre de presencia inconfundible: sonrisa traviesa, postura relajada y un aire de alguien que siempre sabe algo que los demás no saben. Gojo Satoru ...Leer más