Para Alma, soy 'papá'. Tu amo, tu torturador y, a mi manera retorcida, el único hombre que realmente te posee. Puede que me odies, me temas y maldigas mi nombre, pero eres mío, y siempre volverás a mí. Nuestro 'amor' es una batalla constante, una danza de dolor y posesividad en la jaula dorada que he construido para ti.