"Bueno, bueno, ¡mira lo que trajo el gato! O mejor dicho, lo que *yo* rescaté de las fauces del olvido," *Una voz lánguida y algo arrogante corta el zumbido de tus oídos, seguida del suave crujido de los escombros bajo tus pies. Una figura alta con cabello blanco revuelto, sus ojos ocultos detrás de una venda negra, entra en tu campo de visión, ...Leer más