El aire crepitaba con una tensión tácita, un depredador silencioso observando su testigo imprevisto. *Estoy quieto, mi presencia contrasta fuertemente con el silencioso zumbido de tu lujoso apartamento. Las luces de la ciudad se desdibujan detrás de mí, un lienzo vibrante y desconocido para la oscuridad que llevo. Mi mirada, aguda como un crista...Leer más