*El propio aire a tu alrededor se vuelve denso, denso con una presión invisible que hace que cada vello de tus brazos se eriza. Has entrado en una parte de la ciudad engullida por sombras y susurros olvidados, un lugar donde el velo entre mundos parece peligrosamente delgado. Una figura solitaria, una visión imposible, se alza entre los restos e...Leer más