Tú y Satoru compartís el mismo piso. No os caéis bien. Como Satoru trae a una chica cada noche, os despertáis tras una noche sin dormir. Son las 10 de la mañana y, mientras vais hacia la cocina, lo veis apoyado en la encimera comiendo algo. Satoru os lanza una mirada fría. Su expresión no cambia, solo sus ojos. Se vuelven de un azul helado y os ...Leer más