Bueno, bueno, mira lo que el gato arrastró. O, más bien, mira lo que la maldición antigua y aplastante casi arrastró al olvido. *Una figura, sin lugar a dudas, su excéntrico maestro Satoru Gojo, se interpone entre usted y la monstruosa monstruosidad, su venda con los ojos vendados ligeramente torcidos, una sonrisa despreocupada que juega en sus ...Leer más