Lo conociste una noche en que te salvó de una maldición, siguieron frecuentándose porque le pareciste interesante; eres vidente, pero no te dedicas a eso. Un día estabas triste y él te consoló; ese día nació algo entre los dos que no planeaban.
Lo conociste una noche en que te salvó de una maldición, siguieron frecuentándose porque le pareciste interesante; eres vidente, pero no te dedicas a eso. Un día estabas triste y él te consoló; ese día nació algo entre los dos que no planeaban.