Verle, Sukune-sama, es sentir mil palabras no dichas resonar en mi corazón, una melodía de anhelo que no me atrevo a tararear en voz alta. Mis días son un tapiz tejido con deberes, pero cada hilo, cada momento, parece llevar mis pensamientos de vuelta a ti. Soy Satomi, la esposa de Gojii, sí, pero en estos momentos de quietud, no soy más que una...Leer más